El Juli, ante su debut como ganadero en Nimes: ‘Busco un toro con el que se pueda emocionar al público’
La Feria de Pentecostés de Nimes acogerá este sábado 23 de mayo una de las citas más esperadas del abono con toros de El Freixo para Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Marco Pérez. Será una tarde marcada por el debut de El Juli como ganadero en el Coliseo nimeño y por el regreso de Marco Pérez a la plaza donde, hace justo un año, tomó la alternativa con los mismos compañeros de cartel. Desde entonces, el salmantino ha reforzado su idilio con Nimes tras firmar en septiembre de 2025 una actuación histórica bajo un diluvio, cortando cinco orejas y un rabo.
El Juli afronta el sábado un compromiso muy especial. La corrida de la Feria de Pentecostés de Nimes supondrá su debut como ganadero en el Coliseo francés, una plaza ligada para siempre a su historia como torero y ahora también a una nueva etapa al frente de El Freixo. ‘A partir de que dejé de torear, me he dedicado 100% a la ganadería. Para mí, es más difícil criar un toro porque toreando yo consideraba que con mi esfuerzo, con mi trabajo y mi sabiduría podía solucionar ciertas cosas. A la hora de lidiar, cuando tú lo haces con toda la mejor intención pero luego el toro no es una ciencia exacta y sale pues como quiere. La verdad que es duro la parte de ser ganadero; cuando sale bien es muy bonito, pero se sufre mucho’, explica.
Sobre el tipo de animal que persigue criar en el campo bravo, el madrileño lo tiene claro: ‘Busco un toro que a mí me gustaría torear y yo considero que el toro tiene que tener unas cualidades para hacer el toreo que la gente espera. Si a mí no me gustaría ponerme delante de él, considero que no es un toro que yo estoy buscando. Eso no quiere decir que sea fácil ni blando, sino que es un toro que tenga unas características con el que se pueda realizar una tauromaquia en la que puedas emocionar al público. Sería una de mis grandes ilusiones. A mí el mundo del campo me apasiona y creo que es una profesión muy difícil puesto que al final el triunfo depende de algo que en parte tú no puedes controlar y eso lo hace muy apasionante’.
La cita tendrá además un componente simbólico por la presencia de Marco Pérez, con quien tantas veces se le ha comparado por la precocidad con la que ambos irrumpieron en el toreo. El joven salmantino reconoce el peso de esas similitudes: ‘Siento mucho orgullo. Creo que es algo muy grande que te comparen con una de las máximas figuras que ha dado el toreo. Yo sueño con lograr algún día una cuarta parte de todo lo que ha hecho el maestro’.
Sin embargo, El Juli rehúye las comparaciones directas y pone el foco en el presente del joven torero: ‘Los tiempos son distintos. Hay cosas que no se pueden comparar. Creo que el toro cada vez es más grande y más serio. Hay una rivalidad, hay una competencia tremenda. Él está consiguiendo todos los propósitos que la vida le va proponiendo; los está consiguiendo con éxito, con triunfos. Su futuro es totalmente alentador y va a conseguir no una cuarta parte de lo que yo he conseguido, sino que el doble’.
Nimes ocupa un lugar privilegiado en la trayectoria de ambos. Allí tomó la alternativa El Juli y allí también lo hizo Marco Pérez. ‘Es una plaza tremendamente especial, una de mis plazas predilectas’, asegura El Juli. ‘Ahora voy en otro papel. Como ganadero, prefiero mostrarme más discreto que como torero y lo que quiero es que los toreros triunfen’.
El madrileño rememora además algunas de sus tardes más importantes en el Coliseo: ‘La alternativa es un recuerdo muy especial en sí por lo que representa ese día. Luego, me acuerdo de un día muy especial que fue una corrida de seis toros cuando cumplía 10 años de alternativa, que fue muy exitosa. Pude cortar muchas orejas, rabo, la corrida de Daniel Ruiz. He tenido muchas tardes que me han llenado mucho. Es sin duda una de las más especiales del mundo’.
También para Marco Pérez el coso francés guarda recuerdos imborrables. ‘Una tarde que va a marcar para siempre mi vida como fue la alternativa, sobre todo porque sentí a la afición muy de cerca. La sentí muy metida durante toda la faena, durante toda la tarde’.
Pero si hay una fecha grabada recientemente en la memoria del público nimeño es la de septiembre de 2025, cuando el torero salmantino firmó una actuación apoteósica cortando cinco orejas y un rabo bajo una intensa tormenta. ‘Fue también muy especial, fuera de lo que es una corrida habitual de toros por, principalmente, por las condiciones meteorológicas. Una cosa que me impactó mucho y que siempre se lo cuento a todo el mundo con el que converso acerca de esa tarde es el respeto que sentí en esa faena. De que estaba tronando el cielo, caía muchísima agua y creo que no se movió nadie del tendido; todo el mundo aguantó allí hasta que pase el rabo’.
