Sebastián Castella: 1.400 corridas, la huella imborrable de un gigante

Sebastián Castella: 1.400 corridas, la huella imborrable de un gigante

El viernes 4 de septiembre, Sebastián Castella alcanzará una cima vertiginosa: su corrida número 1.400. Una cifra colosal, que sólo unos pocos elegidos en la historia del toreo pueden aspirar a rozar. Por sí sola, cuenta la historia de una trayectoria fuera de lo común, hecha de longevidad, exigencia y una presencia ininterrumpida en la élite del toreo mundial.

1.400 corridas, pero también 1.778 orejas, 39 rabos cortados, 2.988 toros lidiados y 25 indultados. Detrás de estas cifras impresionantes, hay una obra. Y una huella.

Madrid, templo absoluto de la tauromaquia, culmina en la trayectoria del maestro de Béziers. Las Ventas, donde suma 6 Puertas Grandes y donde sigue siendo el torero que más orejas ha cortado en el siglo XXI: 27 en 62 corridas, plaza en la que además es el diestro francés que más ha toreado. Por delante, Nîmes, una de sus plazas talismán, donde ha salido a hombros en 18 ocasiones por la mítica Puerta de los Cónsules en 58 paseíllos y 100 orejas cortadas, inscribiendo su nombre en la piedra y en la memoria. En el top 5 le siguen Valencia (37 corridas, 22 orejas y 5 salidas a hombros), Béziers (36 corridas, 61 orejas, 1 rabo y 20 salidas a hombros) y México (24 corridas, 22 orejas, 1 rabo, 1 toro indultado y 8 salidas a hombros). Desde su alternativa el 12 de agosto de 2000, Sebastián Castella ha cortado al menos una oreja en todas las plazas de primera categoría del mundo.

Estas cifras adquieren una dimensión aún mayor cuando se sitúan en el tiempo: 27 años desde su alternativa, de los cuales 25 realmente vividos en los ruedos, teniendo en cuenta su retirada voluntaria en 2021 y 2022. Una carrera jalonada de desafíos, de reinvención y de un regreso a la cima, que testimonian una fuerza interior inmensa y poco común.

Más que un palmarés, esta corrida número 1.400 consagra una estatura: la de un torero universal, figura mayor de la tauromaquia contemporánea y, sin duda, la mayor referencia francesa de la historia. Un «monstruo sagrado» cuyo recorrido supera ampliamente las estadísticas, pero que incluso los números convierten en mito.

Este viernes 4 de septiembre de 2026 no será solo una corrida más. Será un hito. Un jalón inmenso en una carrera que ya pertenece a la leyenda.