Alejandro Marcos, ante la final de la Copa Chenel: ‘Quiero dejar mi impronta en Madrid y que la afición me recuerde’
El diestro Alejandro Marcos afronta uno de los compromisos más trascendentales y esperados de su carrera taurina. Tras atravesar una etapa sumamente complicada en la que las oportunidades en los despachos escaseaban, el torero ha encontrado en su participación en la Copa Chenel el revulsivo perfecto para relanzar su trayectoria profesional. ‘Me he encontrado en un momento en el que los contratos eran prácticamente imposibles y la Copa Chenel me ha hecho el poder volver a dar este impulso’, confiesa el espada, reconociendo abiertamente que este certamen ‘ha supuesto ese punto para volver a estar en el boca a boca de la gente’.
Para Marcos, alcanzar esta decisiva y última fase del torneo no es fruto de la casualidad, sino la meta principal que se fijó desde el principio: ‘Al final era el objetivo con el que me inscribí en esta Copa Chenel y poderlo conseguir es una satisfacción’, afirma con rotundidad. El diestro valora profundamente lo que significa hacer el paseíllo en la capital, asegurando que pisar el ruedo madrileño en estas circunstancias es la recompensa directa a ‘años de entrenamientos, de esfuerzo, de sacrificios y de perseguir y buscar el toreo’.
Haciendo balance de su paso por este exigente ciclo de corridas, el espada destaca su constante evolución positiva. Asegura que de toda la experiencia se queda ‘con la progresión y con que me he encontrado más a gusto y más torero a medida que han pasado las corridas’. De cara al compromiso decisivo, es plenamente consciente de la fuerte competencia que habrá en el ruedo, admitiendo que ‘los tres toreros que estamos aquí podemos ganar cualquiera, como así se ha demostrado durante todo el certamen’.
Sin embargo, su máxima ambición va mucho más allá del triunfo numérico. ‘El 30 de julio me gustaría que la gente saliera de la plaza hablando de mí’, recalca el diestro, añadiendo que su verdadero sueño ‘es dejar impronta como torero aquí en Madrid y que la afición me recuerde’. Esta es una actitud de lucha que mantendría inalterable desde sus inicios, ya que, si pudiera darle un consejo al Alejandro Marcos de su época de novillero, le diría que siga con esa misma afición, entrega y pasión, recordando siempre que ‘cuando las cosas parecen que son imposibles, siempre hay opciones’.
