Suspendida la novillada de Pamplona tras la muerte del segundo por la fuerte lluvia

Tanto Jarocho como Alejandro Chicharro perdieron un posible premio con la espada en los dos únicos novillos que se lidiaron

La Feria del Toro de Pamplona ha comenzado con mal pie. Cuando la terna de novilleros hizo el paseíllo, nada hacía presagiar que tras la muerte del segundo novillo se suspendería el festejo. Durante la lidia de este, la lluvia afloró con fuerza. Aunque la novillada se paró antes de la salida del tercero, con el aguacero imparable el ruedo se puso impracticable. Con anterioridad, tanto Jarocho como Alejandro Chicharro dejaron gratas sensaciones, pese a que no estuvieron acertados con la suerte suprema.

Con una larga de rodillas recibió Jarocho a «Pícaro» para continuar a la verónica. El de Pincha pasó sin entrega por el peto. Meritorios fueron los quites de Chicharro, por el palo tradicional, y de Jarocho, por chicuelinas, con un novillo incierto en ocasiones. Inició por alto con mucha torería para sacarlo a los medios. En esos terrenos lo codujo con suavidad a media altura, abriéndole los caminos. Impuso estética en cada muletazo a un oponente falto de raza y poco a poco se fue desentendiendo más de la muleta por el pitón derecho. Cuando cogió la zurda, embistió con más clase y dejó un ramillete de bonitos naturales por bajo. Una labor larga, que no refrendó con la espada y perdió un posible trofeo.

Alejandro Chicharro saludó al segundo con un farol de rodillas a los que le ligó verónicas de bella estampa mientras la lluvia se hacía presente. «Sonámbulo» no se empleó en el caballo. Samuel Navalón dejó como carta de presentación un quite por caleserinas. Salió a por todas poniéndose de hinojos en los medios en un inicio vibrante, una pena que le enganchara la muleta en el remate. Aunque el de Pincha tenía fijeza, le hizo falta más transmisión. El aguacero también hizo que no tuviera el eco esperado una labor seria y firme del madrileño por ambos pitones que siempre fue a más. Fue volteado en el epílogo de la faena, que remató por bernadinas. La espada cayó baja y tuvo que hacer uso del verduguillo.

Ficha del festejo
Plaza de toros de Pamplona. Primera de la Feria de San Fermín. Más de tres cuartos de entrada. Novillos de Pincha. 1º, falto de raza, aunque con clase por el pitón izquierdo; 2º, noble y con fijeza.
Jarocho (de celeste y oro), silencio.
Alejandro Chicharro (de azul y oro), silencio
Samuel Navalón (de sangre de toro y oro).
Incidencias: El festejo se suspendió tras la muerte del segundo.