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Álvaro Serrano y Javier Cuartero, sendas vueltas al ruedo en una tarde sin espadas en la primera semifinal del Kilómetro Cero

Pepe Burdiel, Simón Andreu y Andreo Sánchez fueron ovacionados mientras que Miguel Delgado escuchó los tres avisos

La primera semifinal del Certamen Kilómetro Cero dejó más detalles que orejas por el descabello, que condicionó la tarde y robó los triunfos numéricos a los novilleros. No obstante, Javier Cuartero, que tuvo una seria actuación y Álvaro Serrano dieron los dos únicas vueltas al ruedo.

Álvaro Serrano recibió con un ramillete de verónicas al primero de El Retamar, que tomó bien el capote. Quitó Pepe Burdiel por chicuelinas, y, por el mismo palo, replicó el de la Escuela de Navas del Rey. El novillero, que brindó a Manuel Martín, inició la labor por doblones para continuar con la diestra con ligazón. El novillo no se cansó nunca de repetir y Serrano supo aprovechar esta virtud, dejándole siempre la muleta en la cara y llevándolo largo. Al natural lo condujo por bajo con un animal que iba embebido en la muleta. Una faena larga que abrochó por manoletinas. Dejó un pinchazo antes de la estocada y, aunque petición, el presidente no la atendió.

El segundo, también de El Retamar, salió más suelto que su hermano, pero Pepe Burdiel firmó algunas verónicas de bello trazo. Simón Andreu sorprendió con un variado quite por gaoneras, tafalleras y una larga cambiada para rematar. El sevillano le plantó cara r4espondiendo por delantales. Genuflexo comenzó el alumno de la Escuela «Yiyo» para ligar con la diestra muletazos con buen gusto. Cambió de pitón, citándolo desde lejos con tandas de naturales con mucha naturalidad y temple, sin perder nunca la composición. El novillo se vino a menos, pero Burdiel planteó la fase final en las cercanías. Tras una estocada algo tendida, el verduguillo se le atascó y perdió el posible premio.

Lanceó a la verónica Simón Andreu en el saludo al tercero, del hierro de Cerro Longo. Andreo Sánchez intervino quitando por gaoneras. En el remate el novillo perdió las manos. En los muletazos de probatura, volvió a caerse. El de la Escuela de Valencia lo mimó mucho, toreando a media altura con suavidad. Dibujó naturales con mucha despaciosidad a los que respondió su oponente con nobleza, pero sin entregarse. Aunque no fue nada fácil, mostró mucha disposición y capacidad de resolución. La espada fue el hándicap de su actuación.

Andreo Sánchez recibió a portagayola al cuarto, el más cuajado del encierro. El de la Escuela de Valdemorillo se fue hasta el centro del platillo y de rodillas citó con pases cambiados al de Cerro Longo, que lo arrolló durante la serie. Le faltó algo de oficio al novillero, pero mostró una gran actitud frente a un novillo con muchas teclas. Lo toreó en las cercanías con quietud, pese a algún susto que se llevó.

Con armonía le echó el capote Javier Cuartero al quinto, el último de Cerro Longo. Miguel Delgado dejó chicuelinas como presentación, a las que el alicantino contestó por el mismo palo. Muy de verdad y con torería fue su faena desde el principio. Cuartero dominó los terrenos plasmando muletazos con profundidad y ligazón a un novillo que ocasiones venía por dentro. Los pases de pecho, larguísimos. Los pasajes al natural fueron los de mayor conexión con los tendidos. La espada la enterró en el primer encuentro, pero el descabello hizo que no cortara oreja.

Miguel Delgado recibió con dos largas cambiadas de rodillas al cierraplaza, de El Retamar. El venezolano comenzó de hinojos comenzó el último tercio. Se le vio muy seguro, plasmando tandas ligadas y con largura por ambos pitones frente a un animal que fue acortando la embestida y amagando por rajarse. Cerca de las tablas, improvisó y cerró por por manoletinas. Se volcó tras la espada y fue volteado fuertemente. Se entretuvo con el descabello y escuchó los tres avisos.


Plaza de toros de Vistalegre (Madrid). Primera semifinal del Certamen Kilómetro Cero. Un tercio de entrada. Novillos de Cerro Longo (3º, 4º y 5º) y El Retamar (1º, 2º y 6º), bien presentados y de juego desigual.

Álvaro Serrano de la Escuela Taurina de Navas del Rey, (de fucsia y oro), vuelta tras petición.

Pepe Burdiel de la Escuela Taurina Yiyo, (de grana y oro), ovación con saludos.

Simón Andreu de la Escuela Taurina de Valencia (de rosa y oro), ovación con saludos.

Andreo Sánchez de la Escuela Taurina de Valdemorillo (de tabaco y oro), ovación con saludos.

Javier Cuartero de la Escuela Taurina de Alicante (de blanco y oro), vuelta al ruedo.

Miguel Delgado de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo (de rosa y oro), tres avisos.

Incidencias: Tras finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por las víctimas del incendio de Valencia.