David de Miranda se eleva al Olimpo del toreo en su segunda Puerta del Príncipe

David de Miranda se eleva al Olimpo del toreo en su segunda Puerta del Príncipe

David de Miranda ha fraguado su historia en el sacrificio, el trabajo en silencio, las dudas, el dolor del olvido, las noches de insomnio y los anhelos. El onubense no es flor de un día. No es solo el torero que abrió la Puerta del Príncipe la pasada Feria de Abril y se coronó con una espectacular faena en Málaga. Él se ganó el lugar que ocupa (y el que le corresponde) hace años. Como ya decíamos en 2024, la pandemia le borró del mapa en el año de su explosión, tras abrir la Puerta Grande de Madrid en 2019. Aquel 2024 estuvo sensacional con otro gran toro, ‘Tabarro’, de Santiago Domecq, al que le cortó las dos orejas. David de Miranda ha logrado hoy su segunda Puerta del Príncipe, entre el clamor popular y encumbrado por la bravura de un extraordinario ‘Secretario’, de El Parralejo. Se puede pensar que el tiempo lo ha puesto en su sitio, pero lo cierto es que él mismo se lo ha vuelto a ganar.

‘Secretario’ humilló mucho en el recibo de capa de David de Miranda e hizo una gran pelea en varas. El onubense inició de rodillas para seguir, abriéndole los caminos y coronando con un gran pase de pecho. Fue administrándolo en los primeros compases, con series cortas y dándole tiempo. En la tercera, ya le exigió más por bajo. Por donde mejor se rompió el onubense fue al natural, con mayor hondura, encaje y temple, y por donde el toro sacó aún más clase y humillación. Cerró, ya con la espada en la mano, con otra serie al natural de gran despaciosidad. Una obra así tenía que ser rematada, como bien hizo, con un gran espadazo. ‘Secretario’ aguantó, teniendo una auténtica muerte de bravo en los medios. La presidenta no se lo pensó y sacó los dos pañuelos blancos de golpe y el azul, en reconocimiento a las excelentes cualidades de El Parralejo.

A ‘Corralero’ intentó saludarle por delantales, en un lance en el que casi fue cogido. No le iba a regalar nada el astado para rematar el triunfo, así que De Miranda, con dedicación, inició por estatuarios con encaje. Al onubense se le nota ya el oficio y la madurez en su tauromaquia, volviendo a estar perfecto en el planteamiento de la faena. La basó en la mano derecha, por donde tenía mejor embroque, porque el pitón izquierdo no permitía la ligazón. La explosión final llegó en el epílogo, por mondeñinas de vértigo. La estocada cayó hasta la empuñadura y en la plaza se desató la pañolada. Una oreja que le daba la llave para la Puerta del Príncipe.

Con unas bellas verónicas saludó Diego Urdiales a ‘Chismoso’, que llegó a emplearse en el peto. Un toro encastado y nada fácil, al que había que hacerle las cosas con mucha firmeza y convencimiento. El riojano lo sometió por bajo en la tercera serie con la diestra, pitón por el que fue más complicado, aunque nunca embistió con entrega por ningún lado. Al natural firmó algunos naturales de gran factura en series largas. No estuvo acertado con el descabello.

‘Azabache’, que hizo cuarto, tuvo calidad, repetición y recorrido. Diego Urdiales inició la faena a dos manos, muy torero. Buscó limpiar los muletazos; por eso hubo algún altibajo en su labor por el pitón derecho, sin terminar de redondear. El riojano ahondó en su pureza al natural, con mucha verdad y unos grandes pases de pecho. Los trincherazos, de gran estampa torera. Acabó con él de una estocada.

Emilio de Justo recibió la primera ovación fuerte de la tarde cuando quitó por chicuelinas a ‘Tonelero’, al igual que las ajustadísimas gaoneras que instrumentó David de Miranda. Pronto le tomó el pulso el extremeño, toreando en redondo por bajo con la diestra. Por el pitón izquierdo le costó más al animal, al que le faltó embroque. Al volver a tomar la mano diestra, el toro ya no quería pelea, por lo que decidió irse a por la espada, dejando una estocada.

Emilio de Justo solo pudo justificarse con ‘Anhelomio’, el de menos posibilidades de la corrida. Llegó al último tercio rajado y se frenaba a mitad del muletazo. Tuvo que abreviar.

Ficha del festejo
Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Duodécima de abono. Feria de Abril. Cartel de ‘No hay billetes’. Toros de El Parralejo, bien presentados y de juego desigual. ‘Secretario’, nº 27, de 562 kg, fue premiado con la vuelta al ruedo.

Diego Urdiales (de nazareno y oro), silencio tras aviso y ovación con petición tras aviso.

Emilio de Justo (de tabaco y oro), ovación tras aviso y silencio.

David de Miranda (de chocolate y oro), dos orejas y oreja.

Incidencias: Saludaron tras banderillear al tercero Antonio Chacón y Pérez Valcárcel. 

Sandra Carbonero