El oficio de El Cid y los naturales de Fortes en una corrida con matices de La Quinta

El oficio de El Cid y los naturales de Fortes en una corrida con matices de La Quinta

La corrida de La Quinta puso cara la tarde. Los Santa Coloma no le regaló nada a una terna experimentada que no se dejó ganar la pelea. El Cid y Fortes dieron una vuelta al ruedo cada uno con dos faenas de diferente calibre: la del sevillano tejida en el oficio y una depurada estética; y la del malagueño cimentada en la entregalo que le permitió firmar un ramillete de naturales de gran categoría. Por su parte, que Garrido pudo también puntuar, pero la espada le privó de ello. 

‘Ibicenco’, un precioso primer cárdeno, saltó al ruedo distraído, pero cuando se sujetó en el percal de El Cid y sus cadenciosas verónicas, humilló mucho. Se le cuidó en la suerte de varas porque estaba justo de fuerzas. Fortes quitó con mucha suavidad por el palo tradicional. Se puso a torear el de Salteras sin probaturas, con temple y a media altura. Tras las dos series iniciales, tomó su prodigiosa zurda, hilvanando naturales de uno en uno, de buena factura. Le faltó mayor raza y brío al animal para que llegara más su actuación. Mató de una estocada trasera y atravesada, que precisó de un descabello.

A ‘Galgero’ también le dejó buenos lances El Cid. El de La Quinta se entregó, especialmente en el segundo encuentro con la puya de Manuel Jesús Ruiz ‘Espartaco’, que abandonó por tercera vez consecutiva en esta feria la plaza ovacionado. El torero sevillano, de nuevo sin adornos, cogió la diestra y se puso a torear con tres series cortas, pero en redondo, que hicieron sonar la música. Por el pitón izquierdo, le robó una tanda meritoria, ya que le faltaba recorrido. Con el toro ya venido un poco a menos, volvió con la otra mano, acortando las distancias. Una faena medida, con estética y oficio, que culminó con una estocada. Hubo petición no atendida y dio una vuelta al ruedo.

Fortes recibió a la verónica a ‘Vencedor’, que metió bien la cara y después tuvo entrega en el caballo. Brindó al público en su vuelta a Sevilla tras diez años de ausencia. No le ayudó el de La Quinta, que fue deslucido y no tuvo casta. El malagueño estuvo por encima de las condiciones del animal, aguantando parones y miradas. Dejó un buen espadazo.

‘Secretario’, que llevaba el mismo nombre que el toro de El Parralejo al que se le dio la vuelta al ruedo, estuvo muy lejos de tener sus grandes cualidades dentro de su encaste. Manseó en los primeros tercios y a Fortes no se lo puso nada fácil, aunque terminó imponiéndose en labor que fue construyendo poco a poco y basada en su entrega. El malagueño puso todo su empeño en que el toro y la faena fueran para adelante, por eso empezó de hinojos. El de la familia Conradi fue más desigual en sus embestidas por el pitón derecho, mientras que el izquierdo tenía más continuidad. Eso fue lo que aprovechó, pero administrando despaciosidad, pero tragando mucho, pasándoselo a milímetros de la taleguilla. Abrochó con una estocada corta y dio una vuelta al ruedo.

José Garrido saludó con unas verónicas con el compás abierto a ‘Palomito’, que también fue cuidado en el peto porque apuntaba mejor condición que sus hermanos anteriores. Cogió de muy fea manera por el abdomen al banderillero Juan Luis Moreno, que afortunadamente no tuvo consecuencias. El extremeño imprimió temple en lo que hizo, tomándole el pulso por bajo con la diestra, exprimiendo hasta la última embestida. Tenía una posible oreja en sus manos, pero la estocada llegó al cuarto intento, diluyendo el premio.

Se vivieron momentos de tensión cuando ‘Loreño’ derribó en el primer encuentro al picador Aitor Sánchez, que cayó primero sobre él y después en la cara del animal. Un quite providencial lo salvó del percance. El de La Quinta fue complicado y exigente, lo que no amedrentó a José Garrido. Con firmeza y valor, Garrido se puso por ambos pitones. El toro pasaba sin entrega, quedándose a mitad de viaje, sin quitar la mirada de los muslos del toro. Los muletazos tuvieron que ser de uno en uno, perdiéndole unos pasitos y dándole tiempo. Mató de una estocada caída.

 

Ficha del festejo
Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Decimoquinta de abono. Feria de Abril. Más de tres cuartos de entrada. Toros de La Quinta, bien presentados, pero desiguales de juego.

El Cid (de verde esperanza y oro), silencio y vuelta al ruedo.

Fortes (de turquesa y oro), silencio y vuelta al ruedo.

José Garrido (de verde botella y oro), ovación y silencio tras aviso.

Incidencias: Tras finalizar el paseíllo se guardó un minuto por el fallecimiento de Alfonso Vázquez, mayoral de Fuente Ymbro, y el ganadero Santiago Barrero San Román.

Redaccion